viernes, 13 de enero de 2017

Unidad 3. Patrimonio onubense. Un viaje por nuestra historia, arte, cultura y tradiciones. Bloque 4. La Iglesia generadora de cultura a lo largo de la historia. Bachillerato IES La Rábida

Jornada de Puertas Abiertas que tiene como finalidad difundir el legado religioso y artístico onubense a través de la visita a diferentes centros religiosos de interés de Huelva capital. En esta edición se resalta la figura de San Manuel González.
"La historia surge cuando un pueblo toma conciencia de su identidad, quiere conocer sus orígenes y desea mantenerla”.
Parroquias o lugares incluidos en el recorrido:
– Iglesia de San Pedro. 
– Iglesia de la Soledad 
– Iglesia de la Merced
– Iglesia de la Concepción. 
– Iglesia Ntra. Sra. Estrella del Mar 
-  Convento de Sta. María de Gracia
– Santuario de la Cinta.
– Iglesia de San José Obrero
– Colegio Diocesano
Nuestros alumnos de 1º de Bachillerato serán los encargados de ejercer de guías turísticos tanto de la Iglesia Nuestra Señora Estrella del Mar como del Convento de Santa María de Gracia.
Preparación para los guías
1º Sesión. 11 de enero 2017
Presentación de la actividad y división de los grupos. Primera entrega de documentación
2º Sesión. 18 de enero 2017
Segunda entrega de documentación y trabajo por grupos
3º Sesión. 25 de enero 2017
Proyección de vídeos. Trabajo por grupos
Vídeo. El Altillo. Obispado de Huelva
4º Sesión. 1 de febrero de 2017
Visita al Archivo Diocesano y Obispado de Huelva
Se ofrece a los alumnos una explicación y muestra de la diversidad de los fondos que custodia el Archivo Diocesano Onubense. Esta experiencia está orientada a que el alumno conozca el camino recorrido, a lo largo de los siglos, por una comunidad eclesial que ha dejado testimonio de su organización, desarrollo, y constancia de sus actividades pastorales, litúrgicas y sacramentales, culturales, educativas y asistenciales.
Previamente, se realiza un recorrido guiado por las diversas dependencias del Obispado a lo largo del cual se van explicando los orígenes de la Diócesis de Huelva, su organización y funcionamiento así como otros datos de interés.
5º Sesión. 8 de febrero de 2017
Exposición en el aula.
6º Sesión. 15 de febrero de 2017
IV Jornada de Puertas Abiertas. La Huelva de San Manuel González
http://vicedireccionrabida.blogspot.com.es/
Información que se entrega a los alumnos:
CONVENTO SANTA MARÍA DE GRACIA

Introducción.
Aprovechando la prosperidad económica que la villa tenía por su riqueza minera y por su proximidad con Sevilla, ciudad que en ese momento estaba viviendo un período de expansión económica, se fundan en Huelva cuatro conventos de comunidades religiosas:
La primera fundación fue para monjas con el título de Santa María de Gracia, Agustinas Calzadas, hijas en su origen del convento de San Leandro de Sevilla.
El segundo convento establecido en esta villa con fecha de fundación certera en 1582 fue la de Mínimos de San Francisco de Paula, denominado Nuestra Señora de la Victoria, creado bajo el amparo de su vocación religiosa, la devoción de los vecinos y el apoyo de los duques de Medina Sidonia.
El tercero fue el convento de religiosos franciscos de la Observancia, fundado en 1588 bajo los auspicios del cabildo de la villa.
Y por último, el cuarto, fue el convento de los Mercedarios Descalzos, de 1650, contando con la protección de los duques de Medina Sidonia:
Orígenes.
El único convento de estos cuatro que se mantiene abierto hoy es el de las Reverendas Madres Agustinas, que ubicado en un lateral de la céntrica Plaza de las Monjas, se asienta en lo que antes fue una necrópolis árabe.
La primitiva fábrica del convento se hizo siguiendo el gusto arquitectónico de la época en gótico mudéjar con material constructivo básico de ladrillo con madera y yeso.
Arquitectura.
El convento de Sta María de Gracia (1510-1700) se localiza en un lateral de la céntrica plaza de las Monjas donde hubo antes una necrópolis árabe. El 25 de marzo de 1510 la congregación de las hermanas cuyos objetivos eran la gloria de Dios en el silencio, en la oración y el sacrificio comenzaron su vida de clausura bajo la protección de doña Elvira de Guzmán y Maldonado, condesa de Niebla.
La primitiva fábrica del convento se hizo siguiendo el gusto arquitectónico de la época en gótico mudéjar y como material constructivo el ladrillo, la madera y el yeso, siendo escaso los restos de sus primitivas trazas por haber sufrido remodelaciones posteriores. De esa época mudéjar el convento conserva importantes restos. Los más antiguos corresponden al claustrillo mudéjar, pero quizás el patio de entrada sustentado por columnas de mármol genovés de orden toscano que sustentan arcos de medio punto en ladrillo visto sea lo más destacado. 
La iglesia del convento Santa María de Gracia.
La iglesia adquiere la prestancia actual a partir de 1618 con la creación de la capilla del altar mayor. En 1951 se restaura el edificio por Luís Saavedra y Ricardo Anadón, dentro del nuevo trazado de la plaza de las Monjas creándose la actual cúpula. En 2003 es restaurado por Carlos Barranco y se recupera el embellecimiento de la fachada según el proyecto de Pérez Carasa.
La iglesia presenta una sola nave con retablos adosados a los dos muros de cierre de fábrica. La cubierta de la nave es de par y nudillo, policromada y el tránsito entre la nave del templo y el presbiterio se realiza a través de un arco del triunfo en ladrillo visto con arco de medio punto. El sistema de entrada de luz se resuelve con saeteras o ajimez en el lado izquierdo con poca derrame de entrada de luz, mientras que en el lado derecho de la nave, la luz penetra por dos saeteras germinadas por columnas que soportan arcos de herradura. La zona de alfiz y albanegas va recubierta con azulejería de estilo sevillano.
En la zona de pie presenta un atrio de columna con arcos de medio punto de ladrillos vistos presentando dos pares de arcos en su zona central y dos más laterales.
En la zona de cabecera el ábside es plano y cubierto con cúpula semiesférica soportada por pechinas. Se decora la cabecera con un retablo de gusto neorrenacentista con orden jónico en su calle inferior y corintio en el superior. Es un retablo mixto al llevar decoración escultórica y pictórica.
http://www.huelva.es/
Monjas con 500 años de vida
Pionera en cuanto a la instauración de una comunidad religiosa femenina en Huelva, la orden de las agustinas lleva cinco siglos formando parte de la historia de Huelva. Ni terremotos, ni épocas de hambruna en la población, ni la Guerra Civil pudieron acabar con una congregación que forma parte clave del patrimonio cultural, religioso y arquitectónico de la capital onubense.
Fue en 1510, en plena vorágine cultural derivada del reciente Descubrimiento de América, cuando apareció en la entonces denominada Villa de Huelva la primera comunidad religiosa femenina. La orden de las Agustinas se instaló en el convento de Santa María de Gracia, iniciando una estrecha relación con la historia de Huelva que ya ha alcanzado los 500 años de vida. La fundación oficial del convento fue realizada cinco años después, en 1515, a cargo de Elvira Guzmán y Maldonado, condesa de Niebla.
La implicación de esta orden religiosa con la ciudad de Huelva es tal que su presencia en el centro de la capital onubense originó que la principal plaza, centro neurálgico de la vida de la ciudad, tomara el nombre de Plaza de las Monjas. Según los datos recabados de la ‘Guía Artística de Huelva y su Provincia’, editada por la Diputación Provincial y la Fundación José Manuel Lara, el convento está compuesto por el templo y la residencia conventual, y consta de tres claustros. Los dos primeros son de estilo mudéjar, mientras que el tercero, muy cercano a la iglesia, es una obra muy reformada de la segunda mitad del siglo XVIII. 
El primer sobresalto importante en la vida del edificio llegó el 1 de noviembre de 1755 con el terremoto de Lisboa. El temblor provocó grandes destrozos en el sector residencial del convento, e hizo que las monjas no pudieran regresar a su clausura hasta el 23 de junio de 1756. Fueron siete meses de obras sacadas adelante gracias a la limosna del rey Fernando VI de Borbón, y a la subvención de Tomas Wading y su esposa María Atley. La comunidad, encabezada por su abadesa Sor Rosalía de Castro, agradecidas por la ayuda, nombraron patronos del convento a estos bienhechores irlandeses. 
El destrozo de la Guerra Civil
El 20 de junio de 1936 quedará grabado para siempre en la memoria negra de España. Se iniciaba el fraticidio de la Guerra Civil, y el Convento Santa María de Gracia dio buena cuenta de ello cuando los revolucionarios lo tomaron, lo saquearon y lo incediaron. El templo quedó totalmente calcinado y las monjas tuvieron que ser trasladadas al Convento de San Leandro de Sevilla. La comunidad, para afrontar los gastos de la reconstrucción del edificio, tuvo que vender al Ayuntamiento de Huelva una gran extensión de terreno. Hasta el 29 de diciembre de 1952 no comenzó la reconstrucción del convento, siendo bendecido y abierto al culto el 27 de agosto de 1955, conservando desde entonces la fisonomía que hoy ofrece. 
Economía y religión 
El trabajo de María Luisa Chacón en el libro ‘Huelva en su Historia’ desvela los diferentes números de religiosas que habitaban el convento en diferentes épocas. Así, a finales del siglo XVI, en 1591, eran 25 las religiosas agustinas de Huelva. El mayor número llega en el año 1685, con 64 monjas, cifra que empezó a decaer de manera significativa con la “calamidad de los tiempos” a principios del siglo XVIII. 32 en 1714, 25, en 1752, 24 en 1787. Las fuertes hambrunas de aquella época, el racionamiento, las rentas atrasadas, la dificultad para cobrar los tributos y la ausencia de patronos y bienhechores sumieron también al convento en sus momentos de mayor delicadeza económica. 
Por su parte, el trabajo de David González Cruz en ‘Los Conventos en la Huelva del siglo XVIII’ desvela que las monjas pertenecían a las familias más pudientes de la villa, y las donaciones de esas familias “hicieron pronto del monasterio un reducto del confort en un entorno de pobreza”. Además, según la investigación de González Cruz, “las familias que controlaban el poder político y económico de la villa dotaban a algunas de sus hijas para que tomasen los hábitos de las madres agustinas, pues, a veces, resultaba más económico que casarlas con maridos de su mismo nivel social”. 
A día de hoy, son 20 las monjas que habitan el monasterio de las agustinas. 
Función educativa 
Desde el año 1580 se vienen haciendo labores educativas en el convento, ya que eran muchos los padres que confiaban a las religiosas las labores educativas de sus hijas, seglares. Desde el año 1982, el convento acoge el Colegio Santa María de Gracia, en el que unos 500 alumnos desde la guardería hasta 4º ESO son educados. Desde Infantil hasta ESO, el centro es concertado, dotando al espacio de una función educativa que se une a la historia de un espacio ligado a la historia de Huelva en los últimos cinco siglos.
http://andaluciainformacion.es/


IGLESIA NUESTRA SEÑORA ESTRELLA DEL MAR
El templo se encuentra situado en el extremo sureste del casco urbano de Huelva. Presenta planta de salón, con tres naves divididas en tres tramos, cabecera poligonal y coro y nártex a los pies.
La nave central dobla en anchura a las laterales, y su función se acerca a la de un deambulatorio. Las cubiertas se resuelven con bóvedas de crucería que apean sobre arcos apuntados y pilares rectangulares con haces de columnas.
La cabecera, de planta poligonal, se sitúa a mayor altura que el resto del templo, y se cubre con bóveda de nervadura. Tras ella se localizan diversas dependencias parroquiales.
Al exterior, destaca la fachada principal, compuesta por una portada triple de arcos apuntados coronados por gabletes y torreón central. Este, que sirve de cuerpo de campanas, presente ricos motivos calados en piedra y se remata con un chapitel piramidal de base cuadrada y pináculos en sus esquinas. El conjunto se completa con arbotantes, contrafuertes y pináculos neogóticos.

Un exponente Neogótico:
A mediados del siglo XIX y como reacción al opresivo control que las Academias de las Artes ejercían sobre la arquitectura, cultura y pintura surge un movimiento artístico que, partiendo de la búsqueda de la historia de las propias naciones, potenciando su nacionalismo, vuelven sus ojos a formas artísticas ya pasadas como fueron románicas, góticas, platerescas o barrocas. Nace así el movimiento conocido como “historicismo” del que España no estuvo al margen. Con la Restauración Borbónica en la figura de Alfonso XII en 1874, una vez pasado el laicismo republicano, se establecen nuevas relaciones entre la iglesia y el Estado, aumentando la religiosidad de las clases populares y su acercamiento al hecho religioso, por ello no es de extrañar que sea un periodo arquitectónicamente hablando fructífero con la construcción de gran número de iglesias, conventos o seminarios, sino también edificios de carácter civil que emulan fuentes arquitectónicas pasadas.
En este contexto aparecen en la ciudad de Huelva edificios “historicistas” o “neos” como es el caso del ayuntamiento, casas privadas, y la iglesia de la Milagrosa, ubicada en la céntrica calle Rábida, que vamos a comentar. 
Su estilo es neogótico, correspondiendo su construcción a los años 1923-1929, bajo el proyecto realizado por José María Pérez Carasa.
Arquitectura:
Iglesia de tres naves, una central más ancha y más alta que las naves laterales y separadas por arcos apuntados que parten de pilares encalados adonde también confluyen los nervios que constituyen la bóveda de crucería o de nervios, convirtiéndose desde ese momento en baquetones. Entre la nave central y las laterales, en el piso superior queda la reminiscencia de lo que fueron los triforios de las catedrales góticas medievales.
El arte de la vidriera:
La zona de ábside se cubre con bóveda estrellada cuyos nervios van a unirse formando baquetones que recorren longitudinalmente la zona de presbiterio. Situadas en bóveda aparecen vitriales de tracería gótica decoradas con escenas religiosas relativas a las apariciones de la Virgen a Santa Catalina Labouré. 
Imaginería:
Preside el ábside la imagen de Nuestra Señora Estrella del Mar, cuya autoría es de Miguel Bejarano del año 1997, con unas características que son:
Virgen sedente en madera estofada y policromada representando el tema iconográfico de la Mater Amabilis, está llena de naturalismo tanto en rostro como en vestimenta y sentado en su lado izquierdo a un Niño Jesús desnudo. En su mano derecha presenta un barco de plata, símbolo alusivo al descubrimiento americano y al protagonismo de los marineros onubenses en ese hecho, pero al mismo tiempo la protección que bajo su advocación tienen los marineros. El barco reproducido es la Nao Santa María.
Otra imagen situada en el atrio de la iglesia es la de la Virgen Milagrosa.
Exterior:
El exterior de la iglesia presenta los elementos propios del estilo gótico: tres vanos de entrada correspondiente a cada una de sus naves, formados por tres arcos de ojiva con archivoltas y gablete de remate en cada una de ellas. En el lugar que ocuparía en el estilo medieval el tímpano en este neogótico han sido sustituidos por tracería calada. Además en portada encontramos arbotantes y botareles, estos últimos rematados por sus agujas o pináculos. El rosetón queda reducido a un óculo triangular de tracería dentro del gablete. La puerta principal está coronada por la torre campanario con airosa tracería calada y rematada por un chapitel.
La iglesia tal y como la encontramos ahora ha sido debido a varios proyectos de reconstrucción, siendo la primera la realizada por Francisco Javier Vallejo Osorno, en 1991, y otra más cercana en el tiempo entre 1995 y 1997, realizada también por este mismo.

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