miércoles, 23 de octubre de 2013

Domund 2013

EL DOMUND, el DOmingo MUNDial de las Misiones, es el día en el que toda la Iglesia reza y colabora económicamente en favor de la actividad evangelizadora de los misioneros y misioneras, sacerdotes, religiosos y religiosas, y laicos que han sido enviados, por un periodo largo de tiempo o para toda la vida, a países donde aún no se conoce el Evangelio. En la actualidad hay cerca de 14.000 misioneros españoles por todo el mundo.


Carta del Obispo con motivo del DOMUND: 

“La misión, fruto de la fe y la caridad”






Queridos hermanos y hermanas:
El mes de octubre nos trae el recuerdo anual de las Misiones, que se expresa de forma más intensa en la celebración del DOMUND. Nuestra Iglesia diocesana de Huelva, que está iniciando el curso pastoral, centrado en la revitalización de las parroquias, no puede renunciar a la llamada misionera del Señor: Id y haced discípulos (cfr. Mt 28, 19). Si tenemos, como Iglesia, el reto de salir al encuentro de los alejados, cómo no ir también hacia las periferias existenciales donde no se ha escuchado hablar de Cristo y su Evangelio.
“No os canséis de educar a cada cristiano, desde la infancia, en un espíritu
verdaderamente universal y misionero, y de sensibilizar a toda la comunidad para
que sostenga y ayude a las misiones según las necesidades de cada una” (Francisco)
La llamada a la misión no sólo es para algunas personas, sacerdotes, religiosos y laicos, que son vocacionadas para anunciar la Buena Noticia en los lugares donde Dios no es conocido, sino para todos los miembros de la Iglesia, que, en la comunión de los santos, somos convocados a sentir como algo propio la misión Aad gentes@. Es por eso que, siguiendo el lema de la campaña misional de este año 2013: fe + caridad = misión, os animo a reflexionar sobre estos tres conceptos y su interrelación. En efecto, la fe, sobre la que tanto estamos hablando en este año a ella dedicada, es un don que hemos recibido en el bautismo, que por su misma naturaleza está llamada a concretarse, a hacerse operativa. Si seguimos a Cristo, sus pisadas nos llevan siempre hacia el otro, hacia el prójimo, por lo que la fe es indisociable de la caridad, expresión de la vivencia auténtica de la misma.
La Redención de Cristo, que es universal, no conoce fronteras, ni tampoco razas, ni ninguna otra distinción. De ahí parte la catolicidad de la  Iglesia. Por eso, la misión es una respuesta a la universalidad de la Muerte de Cristo. Es expresión de los brazos del Señor, que se extendieron en la cruz para salvar a todos. Por eso nuestra fe nos impulsa a abrir nuestros corazones más allá de nuestro universo particular, para hacer presente al Señor allí donde no ha resonado su Palabra, donde no ha llegado la caridad de Cristo. ¿Cómo puedo yo contribuir a que mi fe y mi caridad se expandan a estos lugares? Sin duda, con la oración, a través de la cual el Señor sostiene a los misioneros. Ellos son los brazos de la Iglesia que sana y cura, que anuncia el Evangelio, que hacen presente a Jesús en los sacramentos y a través del testimonio de la caridad. También nuestra ayuda se tiene que concretar en la colaboración económica, que haga posible los proyectos de las Obras Misionales Pontificias. Y a través del sacrificio, unido a nuestra intercesión por los misioneros y por los sujetos de la misión, sacrificio que en los momentos actuales será más valioso delante del Señor.
Que María, Reina de las Misiones, que proclamó las grandezas del Señor, nos ayude a todos los miembros de la Iglesia para que, consecuentes con la fe y testimoniando la caridad de Cristo, lo anunciemos a todos los pueblos.
Os saludo con todo afecto.
+ José Vilaplana Blasco, Obispo de Huelva









Actividades

1. ¿Cuál es el origen de la palabra DOMUND?
2. ¿Qué acciones se realizan en tu parroquia con motivo de este día?
3. Explica con tus palabras el sentido de Iglesia Universal.
4. "Id y haced discípulos (cfr. Mt 28, 19)" Según nos indica el Sr. Obispo ¿quienes son los llamados a la Misión?

5. Observa el Cartel DOMUND 2013. 
En el podemos ver lfotografía del papa Francisco, besando el pie que previamente ha lavado, recuerda las palabras de Jesús en el primer Jueves Santo de la historia: “Os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis” (Jn 13,15). En medio, la cruz del pectoral del Santo Padre. La contemplación de la escena recuerda a los misioneros y misioneras, que viven la experiencia gozosa de salir de uno mismo para ir al encuentro de los otros en actitud de servicio y donación
¿Qué mensaje crees que nos quiere transmitir Jesús con el lavatorio de pies?

6. Vida misionera. 
"Los misioneros se han convertido en los verdaderos protagonistas de desarrollo de estos pueblos. Han sido elegidos y enviados a servir a los demás, no son meros gestores de obras sociales. Enseñan en las escuelas, sanan en los hospitales, promocionan a la mujer en los países donde están completamente olvidadas y relegadas, se encargan de miles de niños abandonados, huérfanos y víctimas de conflictos armados, se trasladan a los campos de refugiados, acompañan y trabajan por esos grandes olvidados de la historia que son los pobres.
Sus vidas, como la de Jesús, representan un compromiso. Han comprometido sus vidas con los más pobres, con los que no tienen, con los que no pueden alzar su voz, con los que no saben, con todos aquellos a los que las sociedades más avanzadas han convertido en números estadísticos."



¿Qué testimonio te ha llamado más la atención?
¿A qué países llega la acción misionera? ¿De qué nacionalidades son las personas que acuden a las misiones?
¿Qué relación hay entre la campaña del DOMUND y la acción social y evangelizadora que realizan los misioneros?
7. Escucha la canción y resume en breves líneas su mensaje

jueves, 17 de octubre de 2013

Acto de Fe


El Consejo de Hermandades y Cofradías de Semana Santa de Huelva, junto con la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías, organiza su particular Acto de Fe que será presidido por nuestro Obispo.
La céntrica Plaza de las Monjas de Huelva será, el próximo sábado 19 de octubre, a partir de las 18’00 h., corazón de la fe onubense que, en una celebración de oración y recogimiento, se expresará a través de la piedad propia del mundo cofrade. Enmarcado en el Año de la Fe, a buen seguro este acontecimiento extraordinario quedará en la memoria del pueblo de Huelva. Con él se lleva a cabo un gran proyecto que ha sido impulsado por le Junta del Consejo de Hermandades y Cofradías de Semana Santa de Huelva, presidida por Antonio González, y  en la que ha participado el vicario episcopal para la celebración de la fe, Diego Capado, junto con la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías.
El sexto objetivo del presente Plan Diocesano de Evangelización hace referencia a la atención pastoral a la piedad popular, en la que se descubres muchos valores evangelizadores en una sociedad altamente secularizada, como diría el emérito papa Benedicto XVI: “las procesiones ponen de manifiesto un testimonio público de fe en una sociedad en la que afloran el olvido y la negación de Dios”. Y, precisamente, el Acto de Fe del mundo cofrade de Huelva es ocasión para las hermandades y cofradías de Huelva expresen y testimonien públicamente la razón que las fundamenta: el Misterio Pascual de Cristo, que padeció, murió y resucitó.
Santísimo Cristo del Perdón
De este modo, el Misterio Pascual de Jesucristo, es el eje vertebrador de este acto, en el que se contemplarán, a través de la contemplación de los distintos misterios, los pasajes de este iter fidei -Pasión, Muerte y Resurrección- a través de las imágenes titulares de 17 hermandades de la capital que quedarán dispuestos en el interior de la plaza presididos por la imagen del Resucitado. Dichos pasos de misterio, por orden de contemplación, son: La Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén, la Sagrada Cena, La Sagrada Oración de Jesús en el Huerto, Nuestro Padre Jesús del Prendimiento, el Santo Cristo Cautivo, Nuestro Padre Jesús de la Humildad, Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, Nuestro Padre Jesús de las Cadenas, el Santísimo Cristo de la Redención, Nuestro Padre Jesús Nazareno, el Santísimo Cristo del
Nuestro Padre Jesús Nazareno
Perdón, el Santísimo Cristo de la Expiración, el Santísimo Cristo de la Lanzada, el Sagrado Descendimiento, Nuestra Señora en su Soledad y el Santo Entierro de Cristo.
Muchas son las razones por las que ha sido elegida esta fecha para la celebración de este acto. En primer lugar, el motivo central se encuentra en que el 11 de octubre pasado, el papa Benedicto XVI con la exhortación apostólica “Porta Fidei” – La Puerta de la Fe- abría este año jubilar para conmemorar el cincuenta aniversario del Concilio Vaticano II y el 20 aniversario del catecismo de la Iglesia Católica. Además, es un mes para recordar, de manera especial, al beato Juan Pablo II, único sumo pontífice que ha pisado nuestra tierra, pues el 22 de octubre de 1978 comenzó su papado. Además, por proximidad en el tiempo, tendrá especial eco la beatificación de 522 mártires españoles del siglo XX, tres de ellos nacidos en nuestra tierra, testigos cualificados de la fe elevados a los altares el pasado domingo.
El acto, que será presidido por nuestro obispo, José Vilaplana Blasco, contará con el acompañamiento musical del Coro de la Sagrada Cena y con la participación de una representación de las distintas realidades pastorales de la diócesis, por cuya intención serán ofrecidos el rezo de los distintos misterios, culminando la celebración con la Profesión de Fe manifestada en el rezo del Credo Apostólico. Tras la celebración, los distintos pasos de misterio procesionarán, en el mismo orden, por la Gran Vía, hasta la intercesión con la calle San Salvador, donde cada comitiva acompañará a los pasos hasta sus respectivos templos.


Actividades
1. ¿Conoces o has participado en otros actos relacionados con el Año de la Fe?
- Busca información sobre los siguientes acontecimientos


2. "la Fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve" (Heb 11:1)"

- Define con tus propias palabras que significa para ti tener Fe.

3. ¿Cuando hablamos de Misterio Pascual de Cristo a que estamos haciendo referencia?

sábado, 12 de octubre de 2013

Beatificaciones



Mensaje del Papa Francisco


Tres testigos de la fe de nuestra tierra


Queridos hermanos y hermanas:
La Iglesia que peregrina en Huelva se alegra porque tres hijos de esta tierra onubense van a ser beatificados el próximo 13 de octubre en Tarragona, dentro de un grupo de más de quinientos mártires de la persecución religiosa del siglo XX en España. Ellos dieron su vida por Cristo, y son ahora propuestos como ejemplo para nuestra vida de fe e intercesores nuestros ante el Señor. Murieron con el perdón en sus labios y la reconciliación en sus corazones, murieron por su fidelidad al Príncipe de la Paz, y no opusieron resistencia violenta, sino que, como Jesús, se entregaron como “oveja llevada al matadero” (Is 53, 7).
En Bonares nació la Sierva de Dios Sor Dolores Barroso Villaseñor, Hija de la Caridad. En Encinasola, el Siervo de Dios P. José María Mateos Carballido, y en Minas de Riotinto el Siervo de Dios Fray Pedro Velasco Narbona, ambos Carmelitas. Los tres fueron bautizados y recibieron la semilla de fe en nuestra tierra, y los tres recibieron la común llamada a seguir a Jesucristo pobre, casto y obediente mediante la práctica de los consejos evangélicos. También los tres dieron testimonio con su sangre de su amor y fidelidad al Señor.
De su entrega al Señor en la radicalidad de vida cristiana que supone el seguimiento de los consejos evangélicos, y en el contexto de la persecución religiosa del siglo XX en España, nacen estos tres testimonios martiriales de hijos de esta tierra de Huelva, que vienen a constituir, junto al resto de los mártires, aquella inmensa muchedumbre que “de pie delante del trono y el Cordero, vestidos con vestiduras blancas y con palmas en sus manos” (Ap 7, 9), alaban a Dios sin fin con el ejemplo de su vida de fe, a la que no renunciaron por conservar sus cuerpos. Una semilla de reconciliación en un momento de enorme tribulación, pues ellos entregaron su vida, no la quitaron a nadie ni incitaron al odio. En definitiva, su beatificación ahora es una nueva llamada a la reconciliación.

La Sierva de Dios Sor Dolores Barroso Villaseñor, Hija de la Caridad.
Nació en Bonares (Huelva) el 4 de octubre de 1896, y bautizada en su Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción en el mes de noviembre de dicho año. Entró en las Hijas de la Caridad el 2 de diciembre de 1926. Realizó su misión como enfermera en el Asilo de Málaga y en el Hospital Psiquiátrico de Santa Isabel de Leganés (Madrid). De ella se ha dicho que vivió entregada de lleno a los enfermos mentales para los que tenía un don especial de comprensión, cariño y dedicación, y que era una persona de gran vida interior, acogedora, que trasmitía a los demás su profunda confianza en Dios.
Al comenzar la Guerra Civil, la comunidad de Hijas de la Caridad, de Leganés, a la que pertenecía, fue obligada a abandonar su morada. Sor Dolores, junto a otras cinco hermanas, encontró refugio de la persecución en una pensión, pero fueron delatadas, y Sor Dolores, junto con sus demás hermanas, confesó por tres veces su condición de Hija de la Caridad. Se les ofreció ejercer de enfermeras, pero renunciado a su condición religiosa, a lo que se negaron, por lo que Sor Dolores y las otras cinco hermanas de su comunidad fueron fusiladas junto a la Puerta de Hierro de Madrid, la noche del 12 de agosto de 1936.

El Siervo de Dios P. José María Mateos Carballido, Carmelita.
Nació en Encinasola (Huelva) el día 19 de marzo de 1902, recibiendo el bautismo diez días después en su Parroquia de San Andrés Apóstol. De niño vivió en Jerez de la Frontera (Cádiz), donde estudió en los Hermanos de La Salle y perteneció como feligrés a la Parroquia de los Cuatro Evangelistas (San Marcos). Después de emitir sus Votos religiosos, fue ordenado de presbítero el 19 de diciembre de 1925. Al terminar otros cargos, el Padre José fue nombrado Prior del convento de Montoro (Córdoba). Pronto se extendió su fama como religioso observante y celoso predicador, así como su sensibilidad para atender las necesidades de los pobres.
Consciente del peligro que podía acarrear la persecución a la comunidad de Montoro, a la que servía como Prior, el P. José María reunió a sus hermanos de hábito y les dijo: “Señores, estamos por presentarnos delante del Tribunal de Dios, ¡preparémonos!”, dejando a cada cual que optara por cuanto considerara más prudente. El P. José María y otros tres hermanos permanecieron en sus puestos; estos cuatro religiosos estuvieron toda aquella noche del 19 al 20 de julio de 1936 en oración ante el Santísimo Sacramento. Lo mismo hicieron la noche siguiente. En la madrugada del día 21 los perseguidores encontraron a los cuatro carmelitas en la capilla, de rodillas y con los brazos en cruz. El P. José María, junto a sus hermanos carmelitas, fue llevado hasta la cárcel, situada en El Charco, parte del antiguo convento carmelita. Con sus hermanos religiosos, el día 22 de julio de 1936, dio su vida por Jesucristo.

El Siervo de Dios Fray Pedro Velasco Narbona, Carmelita.
Nació el día 12 de octubre del año 1892 en Minas de Riotinto (Huelva), donde fue bautizado en la Parroquia de Santa Bárbara el día 28 del mismo mes. Ingresó como postulante en 1935 en la comunidad carmelita de Osuna (Sevilla), siendo trasladado posteriormente a la comunidad de Hinojosa del Duque (Córdoba). Entregó su vida como mártir de Jesucristo, por su condición de religioso, en el asalto al convento, el día 14 de agosto de 1936, sin haber comenzado todavía el noviciado. Fue martirizado junto a la puerta del coro, lugar de alabanza. Desde allí partió hacia la Jerusalén celestial a cantar las misericordias del Señor.
Conclusión.
Como dijera Tertuliano, “la sangre de los mártires es semilla de cristianos”. Una semilla, la de sus vidas rotas, que fructifica en perdón, en purificación, en reconciliación. Sor Dolores, el Padre José María y Fray Pedro confesaron su fe en Jesucristo con su sangre, uniéndose así al Sacrificio de Cristo en la Cruz. Como hemos dicho los obispos de España con motivo de esta Beatificación: “La vida y el martirio de estos hermanos, modelos e intercesores nuestros, presentan rasgos comunes, que haremos bien en meditar en sus biografías. Son verdaderos creyentes que, ya antes de afrontar el martirio, eran personas de fe y oración, particularmente centrados en la Eucaristía y en la devoción a la Virgen. Hicieron todo lo posible, a veces con verdaderos alardes de imaginación, para participar en la Misa, comulgar o rezar el rosario, incluso cuando suponía un gravísimo peligro para ellos o les estaba prohibido, en el cautiverio, (…) fueron cristianos de fe madura, sólida, firme (…). Los mártires murieron perdonando. Por eso son mártires de Cristo, que en la Cruz perdonó a sus perseguidores”.
En definitiva, sus martirios constituyen para nosotros un estímulo para la concordia, la reconciliación y la paz, para el ejercicio de la misericordia, porque Jesús, por el que entregaron su vida, como nos dice el Papa Francisco, “¡es pura misericordia!” (Ángelus 9-VI-2013).
Pido a Dios y a la Santísima Virgen, Reina de los Mártires, que nos dé un corazón compasivo y misericordioso, como el de Cristo y como el de los mártires que lo imitaron.
✠ José Vilaplana Blasco


Obispo de Huelva

Huelva, siete de octubre de dos mil trece, en la memoria litúrgica de Ntra. Sra. del Rosario.