viernes, 25 de abril de 2014

Canonización de los papas Juan XXIII y Juan Pablo II

El domingo 27 de abril, Su Santidad Papa Francisco proclamará Santos a sus predecesores Juan XXIII y Juan Pablo II. Con este motivo, un grupo de peregrinos de nuestra diócesis viajan a Roma mañana, 25 de abril, para estar presentes en los actos de canonización.
Se trata de un momento de alegría y de oración por los fieles que de todo el mundo afluirán a la Plaza de San Pedro, pero también al comienzo de un viaje eterno en la gloria de la Iglesia Católica. «Son dos grandes», «canonizarlos juntos es un Mensaje para la Iglesia», le escuchamos decir al Papa Francisco, cuando volvía de la JMJ de Río de Janeiro, respondiendo a preguntas sobre la canonización tan esperada de los Papas Roncalli y Wojtyla.
El Beato Juan XXIII es conocido por todos como el “Papa bueno”, apelativo que refleja mejor no sólo los rasgos somáticos de su rostro, tan querido a tantos fieles, sino sobre todo el carácter de un Pastor premuroso que no faltaba nunca, con pocas y simples palabras, de dar conforto a los que tenían más necesidad. Su fundamental intuición histórica fue la convocatoria del Concilio Vaticano II, fuertemente deseado y abierto el 11 de octubre del 1962: el Concilio será un momento de giro en la historia de la Iglesia. Papa Roncalli murió el 3 de junio de 1963 y fue precisamente en aquellos tristes días de luto que se comprendió plenamente cuanto fue amada universalmente su figura y cuan fundamental su magisterio.

Juan Pablo II ha sido el Pastor que ha guiado a la Iglesia en el nuevo milenio y su figura es considerada una de las más significativas e influyentes de la historia contemporánea, no sólo de la Iglesia, sino del mundo entero. Solamente por citar algunos de los aspectos sobresalientes que pueden resumir su extraordinario pontificado: los viajes apostólicos por el mundo, el diálogo con otras confesiones, la defensa constante de los valores morales, de la vida y de la familia, la especial relación con la gente y en particular, con los jóvenes, la promulgación el Catecismo de la Iglesia católica y el espíritu con el que afrontó la enfermedad sobre todo en los últimos días terrenos.

lunes, 21 de abril de 2014

Parábolas para niños



“Porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden” (Mt 13, 13): 

Las parábolas son relatos, historias sencillas cuya finalidad es enseñar de forma comprensible y fácil de recordar.


Jesús predica utilizando parábolas, es decir, ejemplos vivos, imágenes tomadas de la vida ordinaria, dándoles contenidos ricos y amplios. 


¿Quieres conocer algunas de ellas?


Parábola del Sembrador
"Una vez salió un sembrador a sembrar. Y al sembrar, unas semillas cayeron a lo largo del camino; vinieron las aves y se las comieron. Otras cayeron en pedregal, donde no tenían mucha tierra, y brotaron enseguida por no tener hondura de tierra; pero en cuanto salió el sol se agostaron y, por no tener raíz, se secaron. 
Otras cayeron entre abrojos; crecieron los abrojos y las ahogaron. Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto, Una ciento, otra sesenta, otra treinta. El que tenga oídos, que oiga.” 
(Mt 13, 3-9) 



Parábola de la oveja perdida
¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le descarría una de ellas, ¿no dejará en los montes las noventa y nueve, para ir en busca de la descarriada? 
Y si llega a encontrarla, os digo de verdad que tiene más alegría por ella que por las noventa y nueve no descarriadas. De la misma manera, no es voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda uno solo de estos pequeños.”  
Mt 18, 12-14



Parábola del hijo pródigo
“Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: „Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde.‟ Y él les repartió la hacienda. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó la hacienda viviendo como un libertino. 
Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: „¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros.‟ Y, levantándose, partió hacia su padre. 
Estando todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: „Padre, pequé contra el cielo y ante ti, ya no merezco ser llamado hijo tuyo.” Pero el padre dijo a sus siervos: „Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y elebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado. Y comenzaron la fiesta. 
Su hijo mayor estaba en el campo, y, al volver, cuando se acercó a la casa oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Elle dijo: „Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano. Él se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. Pero él replicó a su padre: „Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; y ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda, has matado para él el novillo cebado!‟ 
Pero él le dijo: „Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado.‟ 
Lc 15, 11-31



Parábola del buen Samaritano 
Pero él (el legista), queriendo justificarse, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?‟ Jesús respondió: Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de salteadores, que, después de despojarle y golpearle, se fueron dejándole medio muerto. Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verle, dio un rodeo. De igual modo, un levita que pasaba por aquel sitio le vio y dio un rodeo. Pero un samaritano que iba de camino llegó junto a él, y al verle tuvo compasión; y, acercándose, vendó sus heridas, echando en ellas aceite y vino; y montándole sobre su propia cabalgadura, le llevó a una posada y cuidó de él. Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y dijo: Cuida de él, y si gastas algo más, te lo pagaré cuando vuelva. ¿Quién de estos tres te parece que fue prójimo del que cayó en manos de los salteadores? Él dijo: El que practicó la misericordia con él.‟ Díjole Jesús: Vete y haz tú lo mismo.‟ 
Lc 10, 29-37) 


Parábola del fariseo y el publicano 
"Dijo también a algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, esta parábola: 
“Dos hombres subieron al templo a orar, uno fariseo, otro publicano. 
El fariseo, de pie, oraba en su interior de esta manera: „¡Oh Dios! Te doy gracias porque no soy como los demás hombres, rapaces, injustos, adúlteros, ni tampoco como este publicano. Ayuno dos veces por semana, doy el diezmo de todas mis ganancias.‟ 
En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se atrevía ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: „¡Oh Dios! Ten compasión de mí, que soy un pecador!‟ 
Os digo que éste bajo a su casa justificado y aquél no. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado.” 
Lc 18, 9-14


Parábola de los talentos
Es también (el Reino de los Cielos) como un hombre que, al ausentarse, llamó a sus siervos y les encomendó su hacienda: a uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada cual según su capacidad; y se ausentó. Enseguida, el que había recibido cinco talentos se puso a negociar con ellos y ganó otros cinco. Igualmente el que había recibido dos ganó otros dos. En cambió el que había recibido uno se fue, cavó un hoyo en tierra y escondió el dinero de su señor. 
Al cabo de mucho tiempo, vuelve el señor de aquellos siervos y ajusta cuentas con ellos. Llegándose el que había recibido cinco talentos, presentó otros cinco, diciendo: „Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes otros cinco que he ganado.‟ Su señor le dijo: „¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.‟ Llegándose también el de los dos talentos dijo: „Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes otros dos que he ganado.‟ Su señor le dijo: „¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.‟ Llegándose también el que había recibido un talento, dijo: „Señor, sé que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Por eso me dio miedo, y fui y escondí en tierra tu talento. Mira, aquí tienes lo que es tuyo.‟ Mas su señor le respondió: „Siervo malo y perezoso, sabías que yo cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí; debías, pues, haber entregado mi dinero a los banqueros, y así al volver yo, habría cobrado lo mío con los intereses. Quitadle, por tanto, su talento y dádselo al que tiene los diez talentos. Porque a todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Y a ese siervo inútil, echadle a las tinieblas de fuera. 
Allí será el llanto y el rechinar de dientes."
Mt 25, 14-19 

Revelación

La revelación es la manifestación que Dios ha hecho a los hombres de Sí mismo y de aquellas otras verdades necesarias o convenientes para la salvación eterna.
La Constitución Dogmática Dei Verbum, documento conciliar del Vaticano II, analiza particularmente la Divina Revelación. En su proemio podemos leer la frase del Evangelio de Juan que viene a resumir muchos de los contenidos que se trabajan:
"Os anunciamos la vida eterna, que estaba en el Padre y se nos manifestó: lo que hemos visto y oído os lo anunciamos a vosotros, a fin de que viváis también en comunión con nosotros, y esta comunión nuestra sea con el Padre y con su Hijo Jesucristo" 
(1 Jn., 1,2-3).

Revelación de Dios


domingo, 20 de abril de 2014

Felicitación de Pascua


¡Aleluya! ¡Alegraos, Cristo ha resucitado!”. El mismo Resucitado nos invita a compartir su vida con la convicción de que el amor es más fuerte que la muerte.
Los hechos de los apóstoles -nos recuerda el papa Francisco-, cuentan cómo la primera comunidad de los creyentes, animados por la presencia de Cristo Vivo en medio de ellos, “tomaban el alimento con alegría”; cómo allá por donde pasaban los primeros discípulos había “una gran alegría”; cómo, incluso en medio de la persecución, “se llenaban de gozo”. ¿Por qué no entrar también nosotros a participar de esta alegría? El papa se lamenta que “hay cristianos cuya opción parece ser la de una Cuaresma sin Pascua” (EG 5-6). Os invito pues, con esta felicitación, a contagiaros de este profundo gozo y a irradiar en todos los ambientes la alegría pascual.
¡Feliz Pascua de Resurrección a todos!


✠ José Vilaplana Blasco

Obispo de Huelva

viernes, 11 de abril de 2014

XII Convivencia de alumnado de Bachillerato en el Rocío



Fecha: 7 de mayo 2014
Lugar: El Rocío (Almonte)
Participantes: Alumnado de Bachillerato de la provincia de Huelva
Actividad: Convocada una comisión para este año, se ha decidido realizar una peregrinación.
Desarrollo y duración: Peregrinaremos durante una hora y media más o menos por el camino que toma la Virgen desde Almonte a la Aldea del Rocío. Hemos de llevar calzado propio para andar por las arenas y una mochila con agua y algún bocata. Pararemos un momento para tener un rato de oración y comer el bocadillo. 
El lugar de encuentro será en un polígono en la carretera de Almonte a El Rocío sobre las 9 de la mañana, empezando la peregrinación sobre las 9.30. La entrada en la ermita  y encuentro con nuestro Obispo, será a las 12.30 de la mañana. Posteriormente daremos un saludo a la Virgen del Rocío por el camarín, pasando en orden, como cuando se pasa el dos de Febrero con los niños.

Argumentación: ¿Qué sentido tiene?. La vida es como un camino donde nos vamos encontrando gente con la que compartir todos los momentos que se nos vienen. Cansancios, ilusiones, entrega, canciones y desventuras. Nos ofrece la posibilidad de reencontramos con nuestra propia historia cristiana, nuestra realidad transitoria en este mundo. Pero la nota característica es la forma festiva y gozosa de esta peregrinación, que ha de recordarnos que nuestro peregrinar hacia Dios no debe, ni puede ser lastimoso ni triste. La peregrinación ha de cargarnos las pilas, ha de ayudarnos a cobrar impulso y vida para llegar a casa y seguir entusiasmándonos con la vida que se nos presenta y a la que hemos de dar respuesta. Las peregrinaciones se han hecho siempre en la Iglesia. Aunque el auge lo toman entre los siglos XIV-XVI, todos sabemos que hay peregrinaciones desde el principio.
Desde este sentido, queremos transmitir el momento de este año.
A tener en cuenta: 
1. Estandartes de cada Instituto
2. Comida para Cáritas (Ofrenda en el encuentro en la Ermita)
3. Comida compartida
4. Agua, gorras y vida para compartir durante el camino.
5.Los participantes mandad número de personas al correo: secretaria.dh@gmail.com